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MÓDULO III - Vulnerabilidad de la Institución Educativa Muchos eventos naturales de mediana y gran magnitud que se han presentado en diferentes lugares del planeta, han ocasionado daños en las edificaciones escolares de los centros poblados afectados. En numerosas ocasiones estos daños han sido considerables y muchas veces, han causado el colapso total de las estructuras; agrietamientos, asentamientos, deformaciones, ruptura o caída de paredes, techos, vigas y columnas, destrucción de pisos enteros, escuelas totalmente destruidas… han dejado consecuencias lamentables, desde interrupciones en las actividades escolares, hasta miles de niños, jóvenes y maestros fallecidos. Además del sin número de heridos y de personas afectadas psicológicamente, de los escolares que quedan sin un lugar donde estudiar; en fin, las secuelas son innumerables cuando se trata del daño, deterioro o colapso de una edificación escolar. Es realmente lamentable que al ocurrir un evento natural, las edificaciones escolares tiendan a desplomarse. Es de suponerse, por sentido común, por ley, que los edificios escolares deben ser capaces de soportar la acción de la naturaleza. Entonces, ¿cómo es posible que las edificaciones escolares queden completamente destruidas o inutilizables durante situaciones de emergencia, si deberían ser las estructuras mejor construidas, más resistentes y mejor conservadas? La importancia de identificar las vulnerabilidades de las estructuras físicas escolares, se debe a la necesidad urgente que existe a nivel mundial, de disminuir al máximo los daños que se originan producto de fallas en las edificaciones destinadas a fines educativos; daños que muchas veces son inaceptables debido al relevante papel que tienen las escuelas dentro de una comunidad. Todas las edificaciones presentan un grado de vulnerabilidad ante una u otra amenaza, sin embargo, hay ciertos factores que inciden directamente en la mitigación o en el incremento de las vulnerabilidades. Es importante conocer qué acciones podemos realizar, qué aspectos debemos tener en cuenta para atenuar los efectos que se originan a causa de no contar con edificaciones completamente seguras. Como las escuelas deben ser lugares seguros, su estructura física debería cumplir con requisitos mínimos de resistencia, comodidad y mantenimiento. Tener escuelas seguras es tarea de todos, de las autoridades que otorgan los permisos de construcción, de los profesionales que diseñan y construyen, hasta de la comunidad escolar, maestros, representantes y alumnos. Por lo tanto es muy importante que el docente aprenda unas nociones básicas asociadas a la planta física educativa, sin pretender que se convierta en un experto en construcción de obras civiles, sí debería por lo menos tener un criterio sólido en el tema, con el propósito de tomar en consideración aspectos relevantes en cuanto a elementos estructurales y no estructurales que redundan en la seguridad de la edificación, al momento de proponer, diseñar y ejecutar alguna obra de ampliación, remodelación o construcción en la institución educativa donde labora. Un docente indistintamente del cargo que ocupe dentro de su institución educativa, debería saber reconocer las condiciones mínimas aceptables de habitabilidad de una instalación escolar, detectar los niveles de riesgo de la escuela, así como también conocer métodos para la mitigación de riesgos estructurales y no estructurales en la escuela y en su aula de clase. El propósito del Módulo III de www.eduriesgo.org relacionado a la Vulnerabilidad de la Planta Física Educativa, es precisamente ofrecerle al docente y a todos los integrantes de la comunidad educativa, material referente a la definición de términos básicos sobre estructuras, algunos ejemplos de edificaciones escolares que han presentado fallas durante eventos sísmicos, vulnerabilidad de la estructura física de las escuelas, patologías en las edificaciones, causas, identificación y posibles soluciones para las fisuras. Esto a fin de conocer la anatomía de una edificación, diseño de edificaciones escolares, vicios de diseño y de construcción, mantenimiento de la edificación escolar, comportamiento estructural ante un terremoto y ¿Qué es una escuela segura?.
Recopilación: CIGIR (Textos tomados de: Pedro Rivero y Adriana Astorga, 2010. Complementos: Iván Chacón, 2010). Enero, de 2010 |
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| Última actualización el Viernes, 02 de Julio de 2010 20:56 |
